2. Urci romana y tradición episcopal

Historia, tradición e historiografía

¿Dónde estuvo Urci?

Urci aparece citada en fuentes geográficas y administrativas romanas como una ciudad del sureste peninsular, mencionada además como punto de referencia en los límites entre provincias. Su localización exacta no está resuelta de forma unánime.

Buena parte de la historiografía ha situado Urci en el Bajo Andarax, en las inmediaciones de la actual Pechina, apoyándose en la posición estratégica del valle y en hallazgos de época romana. Otras propuestas la han situado en enclaves distintos del litoral almeriense. Existen, por tanto, distintas interpretaciones y el debate continúa abierto.

Nota de rigor: La identificación de Urci con un yacimiento concreto es un problema historiográfico abierto: conviene presentarla como hipótesis mayoritaria en la tradición local, no como hecho cerrado.

Importancia en el valle del Bajo Andarax

Con independencia de su emplazamiento exacto, la existencia de un centro urbano romano llamado Urci indica que el Bajo Andarax fue un espacio articulado y poblado en época romana, con actividad agrícola, comercial y una conexión natural con la costa.

Ese papel de cabecera del valle es un hilo continuo en la historia local: lo tendrá Urci en época romana, Bayyana en época islámica y Pechina en época moderna y contemporánea.

La tradición episcopal y San Indalecio

Según la tradición cristiana, San Indalecio fue uno de los llamados Varones Apostólicos, un grupo de siete evangelizadores enviados a Hispania, y se le considera primer obispo de Urci.

La tradición religiosa vincula así el origen del cristianismo en las tierras almerienses con Urci y, por extensión, con el entorno de Pechina, que es reivindicado localmente como antecedente de la sede episcopal de Almería.

Es importante distinguir tres planos: los datos históricos comprobables (existencia de una sede llamada Urci en las listas episcopales tardoantiguas), la tradición religiosa (el relato de los Varones Apostólicos, de formación posterior) y las interpretaciones historiográficas (la localización del obispado y su continuidad).

Nota de rigor: El relato de los Varones Apostólicos es tradición hagiográfica; su historicidad literal es discutida por la investigación.