3. Bayyana, origen histórico de Almería

Siglos IX y X: emirato y califato

¿Qué fue Bayyana?

Bayyana es el nombre árabe del núcleo urbano situado en el emplazamiento de la actual Pechina. De ese topónimo deriva, por evolución fonética, el nombre moderno del municipio.

Entre finales del siglo IX y el siglo X, Bayyana fue una ciudad activa, con una comunidad diversa, un puerto asociado en la costa y una notable proyección comercial mediterránea.

Emirato y califato de Córdoba

El desarrollo de Bayyana coincide con la etapa final del emirato omeya de Córdoba y con la formación del califato, proclamado por Abd al-Rahman III en el año 929.

La historiografía destaca que Bayyana llegó a organizarse como una circunscripción territorial (cora) propia dentro de al-Ándalus, señal de la importancia administrativa que alcanzó el valle. Algunas fuentes locales la presentan como la tercera cora del emirato cordobés; conviene tomar esa jerarquía como una valoración de su relevancia más que como una clasificación oficial indiscutida.

Nota de rigor: Las divisiones territoriales de al-Ándalus cambiaron con el tiempo y las fuentes no siempre coinciden.

Economía: lino, seda, huerta y ganado

Textil
El cultivo del lino y la producción de tejidos fueron actividades destacadas del valle; la seda tendría en toda la región almeriense un papel económico de primer orden durante siglos.
Agricultura de regadío
El aprovechamiento del agua del Andarax mediante acequias permitió una huerta productiva: cereales, frutales, hortalizas y plantas industriales.
Ganadería
Los espacios de sierra y estepa próximos permitían la cría de ganado, complemento habitual de la economía agraria.
Artesanía y comercio
Cerámica, metalurgia y talleres textiles abastecían el mercado local y alimentaban el intercambio marítimo.

Los Banu Aswad y el paso a Almería

Las fuentes árabes relacionan a la familia de los Banu Aswad con el gobierno y la vida política de Bayyana durante su etapa de esplendor.

El puerto vinculado a Bayyana, conocido como al-Mariyya Bayyana ('la atalaya de Bayyana'), fue creciendo hasta convertirse en el núcleo principal. En el año 955 Abd al-Rahman III elevó a Almería a la categoría de ciudad y madina, con mezquita aljama y muralla, desplazando definitivamente el protagonismo hacia la costa.

De ahí procede la expresión, muy repetida en la memoria local, de Bayyana como 'madre de Almería': la ciudad costera nació como puerto y prolongación del núcleo del valle.